Acaricio tu piel tersa,
tu aspereza saboreo,
huelo tu dulce aroma
y entre tus besos,
abrazado a tus brazos busco
la realidad y el deseo,
y siento en mi interior, inmóvil,
un vasto movimiento.
Me envuelven tus miradas
...........en un miedo
atroz a no tenerte
entre mis dedos,
a no palpar lo suave
............de tus senos
y a no explorar las cuevas
..............de tu cuerpo.
Quisiera conocer algún motivo
por el que no amarte tanto tiempo,
quisiera tinta china ser
y anegarte con cientos
de voces, con miles
de trazos, suplementos
que dieran fe, en el diario de mi vida,
............de lo que siento.
Sentirme desatado de tus garfios,
libre de esposas y de sueños,
pero la vida junto a tu calor
me hace volver a ti, y no puedo.
No debo resurgir de sus cenizas
del corazón los dulces sentimientos
que me agarran aún a tus cadenas
y no me dejan huir porque te quiero.
¡Y pensar que no he podido
ser independiente de eso!
Si tu imagen me siguiera,
mar mediante, mar adentro,
si el sonido de tu roce
no encendiese mi tormento,
si tu vida se me atase
como una soga al cuello,
entonces, amado corazón,
entonces yo no estaría despierto.
¿Y si ahora te dijera que me muero?
No me harías mucho caso,
te quedarías sobre el lecho
acostado, recordando tu historia,
soñando despierto,
y esperarías paciente la llegada
de otro lector medio muerto.
Al mejor amigo del hombre.
Amor inerte
Publicado por Jorge Andreu en 14:59 2 comentarios
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Ana María Matute - Paraíso Inhabitado
Publicado por Jorge Andreu en 14:23 0 comentarios
Etiquetas: ana maria matute, libro, literatura, narrativa, novela, paraiso inhabitado, reseña
Tengo
Tengo en mi interior un fantasma que dormita
entre negras ciénagas y sábanas blancas,
tengo el hedor de un cadáver en vida
que agita mis días y mis noches apaga.
Tengo el corazón deshecho en pedazos
de oscuras labores, de eternas cruzadas,
tengo la voz anegada de asfalto
y tengo los ojos cegados de escarcha.
Tengo la mente ocupada en mi llanto,
oculto en mis sienes el dolor aguarda
y corre furioso y hiere mis manos,
y tan desalmado quema mi alma.
Y suena en mi garganta
el grito de lamento,
y balas resuenan, balas
que agujerean sin piedad mi pecho
y matan en mi lengua
el grito de esperanza.
............Callan. Callan.
Decaen las palabras.
El vino no alimenta,
............no sacia.
Y rompen en mi cara
.................amargas lágrimas…
Publicado por Jorge Andreu en 14:03 1 comentarios
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