martes, 24 de mayo de 2011

La virgen con el niño

No eres virgen, lo sé porque se nota
en la sonrisa frágil, delicada,
que arranca de cariño su mirada
con ese brote gris de luna rota.

Su risa entre tus brazos ya denota
la vida que en tu vientre le fue dada,
producto de un amor de madrugada
bajo el refugio de una cama ignota.

Tiemblas al verte a bordo de la vida,
no sé si por los baches del sendero
o por los que te impuso la existencia.

Y vives del momento, perseguida
por el recuerdo más perecedero
que te ha legado una mala experiencia.


Jorge Andreu
Cádiz, rincón musical, 23 de mayo de 2011
Para una doncella maltratada y feliz con su joya de ojos brillantes en los brazos

12 comentarios:

Marcela Duque dijo...

Enhorabuena por el blog. No suelo dar vueltas por la "blogosfera", pero por casualidad he caído en este y ¡qué buena sorpresa!

Jorge Andreu dijo...

Muchas gracias, Marcela. Me alegro de que hayas dado con mi blog y te haya gustado. Espero verte otra vez por aquí: estás invitada.

Un saludo

Jorge Andreu

Carmen dijo...

Me ha encantado tu soneto, Jorge!! Ya nadie escribe sonetos... y me gustan mucho este tipo de composiciones.
Besines,

Jorge Andreu dijo...

Gracias, Carmen. Me encanta saber que hay gente a la que aún le gustan los sonetos. Sé que no es habitual, pero no me importa: me gusta leer sonetos y me gusta escribirlos. Me siento bien después de firmar un poema de estas características, aunque la moda tire más hacia la poesía en verso libre.

Un beso.

Jorge Andreu

Mariajo Arenas dijo...

:-)!!!!

Jorge Andreu dijo...

Creo que eso significa que te gusta, no? Jeje. Me alegro de que así sea.

Un beso.

Jorge Andreu

Sombragris dijo...

Jorge...es normal que te gusten tanto los sonetos...es que bordas hilos de oro y cristal con ellos...felicidades...un abrazo

Jorge Andreu dijo...

Muchas gracias, Alfonso. Me alegra saber tu opinión. No sé si hilos de oro y cristales, pero al menos versos sí bordo, uno detrás de otro, y eso me contenta lo suficiente como para seguir en pie.

Un abrazo muy fuerte, amigo mío.

Jorge Andreu

Anónimo dijo...

¿Pero esto es, de veras que sí, un soneto? ¿Dónde tiene la gente aquí la sensibilidad poética para ser capaz de elogiar tremendo disparate? Aún así, presento mis respetos.

Jorge Andreu dijo...

Querido "Anónimo":

En primer lugar, quiero decirte que acepto tus respetos y agradezco tu visita. El poema que has leído es, en efecto, un soneto: tiene 14 versos, y está formado de dos cuartetos y dos tercetos, luego es -según mandan los cánones- un soneto. Podrá tener mayor o menor calidad literaria, aspecto éste más bien subjetivo; podrá tener una rima más o menos ingeniosa; podrá tratar un tema más o menos bonito; pero de lo que sí estoy seguro es de que es un soneto. Si no te gusta, acepta entonces mis disculpas, pero yo no cierro las puertas a nadie ni obligo a nadie a entrar en mi blog. Ni siquiera exijo una identificación personal, detalle importante que habría considerado tras leer tu firma. Suerte que la finalidad de tu visita no fuese la de enumerar mis fallos de manera anónima, pues con nombres y apellidos podría yo apuntar un fallo en la redacción de tu comentario, y sin embargo es algo que no me quita el sueño.

La sensibilidad poética de la gente aquí ya la puedes ver: son lectores de un humilde escritor y conocen, muchos, la obra de algunos poetas de renombre, por no decir que el que más o el que menos ha escrito algún texto que se precie en su blog. ¿Acaso no es eso sensibilidad poética? Quizá prefieras leer a Lope de Vega, y yo mismo te animo a ello, porque sí fue un sonetista estupendo. Pero algunos practicamos esa estrofa, y mi única pretensión es llegar a algunos lectores, esos fieles que puedes ver arriba a la derecha en el grupo de Seguidores.

Ha sido un placer, Anónimo.

Jorge Andreu

Mª Teresa Sánchez Martín dijo...

Me alegra comprobar que tus versos y tus relatos siguen hilando magia y dando pinceladas de belleza.

Felicidades, amigo.
Saludos
Teresa

Jorge Andreu dijo...

Gracias, Teresa. Un placer verte de nuevo por aquí. Belleza irradian tus visitas. Después de leer los versos de tu blog, por cierto, siempre tengo ganas de escribir poesía.

Un beso.

Jorge Andreu