sábado, 11 de agosto de 2012

Alex de la Iglesia - Balada triste de trompeta

A veces uno se cansa de que la lucha entre las dos Españas, ese tema que tanto da de sí, aparezca por todas partes, pero en ocasiones agradece que el tratamiento sea un poco más original. Creo que la originalidad es un buen ingrediente de esta película: Balada triste de trompeta, donde Alex de la Iglesia nos ofrece una historia más sobre la España invertebrada, pero filtrada por los ojos de unos payasos. 

En los años 70, Javier (Carlos Areces), hijo de un payaso republicano muerto durante la posguerra, llega a un circo para desempeñar el papel de payaso triste y trabajar junto a Sergio (Antonio de la Torre), el payaso tonto, un machista casado con la hermosa trapecista Natalia (Carolina Bang), a la cual maltrata cada noche. Enseguida Javier, enamorado de Natalia, trata de evitar la situación, sin saber que sólo causará problemas, pero está dispuesto a llegar a extremos inusitados en su lucha por Natalia. 

Este triángulo amoroso representa el anhelo de dos grupos opuestos por tener en posesión a la dama: el payaso tonto trata de poseerla sometiéndola a sus malos tratos, mientras que el payaso triste no puede evitar comportarse con ella como un galán. Son los dos bandos de una realidad política en lucha por su ideal: los nacionales y los republicanos enfrentados entre sí por lograr una sola España. 

Como telón de fondo, la película abarca desde la guerra civil —la historia comienza en los últimos años de la guerra, con la irrupción en el circo del ejército republicano para reclutar hombres— hasta el atentado contra Carrero Blanco, acontecimiento que cruza repentinamente la trayectoria del payaso triste. Javier es un hombre a quien los nacionales robaron la infancia, obligado a presenciar las mayores atrocidades del ser humano; por eso su personalidad sufre una degradación cada vez mayor a medida que transcurren los hechos, hasta el detonante definitivo, que lleva al espectador a un clímax que de nuevo es un monumento: si en El día de la bestia el punto culminante de la película se desarrollaba en el edificio Carrión de Madrid, esta vez el momento cumbre corresponde al Valle de los Caídos.

Lo que más me ha interesado de la película es el trasfondo de esa lucha política entre dos bandos que nunca terminan de conseguir nada más que estar enfrentados. Ver esa lucha, ver la España dividida como si fueran dos payasos contrapuestos de un circo me parece una genialidad por parte del director. Aunque he vuelto a leer malas críticas, me inclino a pensar que se trata, no de una obra maestra, pero sí de una a la que merece la pena asomarse, pese a que algunas escenas, como la del hospital, tengan un toque algo absurdo. Os animo a verla si queréis pasar un rato con una película que recuerda la estética de El día de la bestia, que no está nada mal.

Jorge Andreu

6 comentarios:

Carmen dijo...

Ya he viso La cara oculta, que recomendabas, pero con esta no creo qie me anime...
Besos,

Jorge Andreu dijo...

Espero que La cara oculta te haya gustado, Carmen. Tal vez esta no te atraiga por la estética o por el tema. A mí me gustó mucho, ojalá te animes en algún momento.

Un beso

Jorge Andreu

Mariajo Arenas dijo...

Prepara las palomitas que a mi regreso la vemos ;-)!!!

Jorge Andreu dijo...

A tu regreso prepararé una cena de las buenas e incluiremos esta película en el programa de mano. Seguro que te gusta.

Un beso enorme.

Jorge Andreu

Mariajo Arenas dijo...

Te tomo la palabra...solomillo al Pedro Ximénez, tal vez?? ;-)

Jorge Andreu dijo...

Tal vez, tal vez. Aunque tengo más repertorio. Qué tal Secreto ibérico en salsa de frambuesas? O quizá... alguna nueva especialidad de la casa.