lunes, 2 de enero de 2012

El fuego del pasado


A Carlos

¿Por qué será que pienso en tus abrazos
cuando el vacío siento entre mis huellas,
y mientras tanto busco en las estrellas
una vacuna contra los rechazos?

¿Por qué me acuerdo ahora de los lazos
que nos unían bajo cien centellas
de airosa juventud, noches tan bellas
de las que ya no quedan más retazos?

Será que hemos crecido entre la hierba,
que nuestra senectud ahora es sierva
forzosa de los trenes y las vías.

Mas ¡fíjate si el fuego era tan puro,
tan vivo el resplandor sobre lo oscuro,
que aún guardo el calor de aquellos días!


Jorge Andreu
2 de enero de 2012

4 comentarios:

Jesús dijo...

Precioso poema, Jorge. Aprovecho para desearte un magnífico 2012. Mucha suerte tanto en los estudios como en tu faceta literaria. Espero que pronto volvamos a coincidir. Un abrazo.

Jorge Andreu dijo...

Gracias Jesús. Yo también espero que volvamos a coincidir pronto. Y feliz 2012! Un fuerte abrazo

Jorge Andreu

Alberto Cancio García dijo...

Imprudente nostalgia
que invita a evocar
los jarabes ya ajenos...

como buenos.


Sigo tu periplo literario en la distancia, viejo amigo.

Jorge Andreu dijo...

Querido amigo Alberto,
compañero de nostalgias,
en tan sólo unos meses
volverás a la encantada
luz de los desayunos,
a prestarme tu guitarra
y a seguir el camino
donde el tiempo no se acaba.


Ocho versos para mi compañero de Ocho. Gracias por seguir ahí, amigo mío.

Un abrazo

Jorge Andreu