sábado, 21 de agosto de 2010

Recuerdos de Santander (I. Unos barrotes frente al mar)


Desde esta cárcel podría
verse el mar, seguirse el giro
de las gaviotas, pulsar
el latir del tiempo vivo.


José Hierro: «Reportaje», en Quinta del 42 (1952)

9 comentarios:

Eva dijo...

Actualizaste al final! jejej es que quedan muy bien =)

Jorge Andreu dijo...

Pues sí, jeje. Ya verás dentro de unos días: hay más. Espero que te gusten.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Bien, Jorge, cómo me alegro de que tu paso por Santander haya sido tan fructífero.
He leído la anterior entrada y he gozado con el reportaje fotográfico. Me he sentido orgullosa de ti, de verte con gente tan interesante. Ah, me encanta, me encanta.
Con respecto a esta entrada, un poema conciso y lleno de sugerencia. Me ha gustado también. Sólo una pregunta: ¿querías poner "podía verse el mar" y te ha salido por errata (ya sabes que las odio y también me acompañan) "podría verse el mar"? No sé, me da la sensación que querías usar el "podía" acorde con la narratividad del poema, aunque a saber, porque también podías haber abrigado la condicionalidad con el "podría". En fin, que me enrollo, de una u otra forma: bonito.
Besos.

AROBOS dijo...

Una cárcel debe ser menos cárcel si se tienen esos paisajes más allá de la ventana. Pero no deja de serlo.

Jorge Andreu dijo...

Isabel, en primer lugar, quiero agradecerte un comentario tan elogioso y lleno de ti misma. Mi experiencia en Santander ha sido bellísima tanto por la gente que he conocido como por las vistas, como por el curso. Producto de nuestros paseos es esta foto de rejas con el mar de fondo, sacada cerca del faro, y los versos que he puesto abajo son del poema "Reportaje", en mi opinión el mejor poema de José Hierro. Los versos son suyos, y el original dice "podría verse el mar". Es un poema del libro Quinta del 42, que te recomiendo.

Un fuerte abrazo, y gracias por volver a mi rincón una vez más.

Jorge Andreu

Jorge Andreu dijo...

Tienes razón, Arobos. Esas vistas apaciguarían la rabia del preso, pero al mismo tiempo aumentarían su angustia por no poder tocar las aguas, respirar el aire del mar. Por eso José Hierro dio siempre tanta importancia al mar y tantas veces le cantó. Ya verás en la próxima entrada el poema sobre el mar, uno de mis poemas favoritos.

Un abrazo, amigo mío.

Jorge Andreu

Jorge Andreu dijo...

Acabo de añadir a la entrada el título del poema y el libro en que se encuentra, para que nadie se confunda.

Aleda dijo...

No sé por qué pero me inspira tristeza la foto, concretamente ver unos barrotes tan cerca del mar. El mar, que es infinito, indestructible, tan hermoso y destructivo a la vez, frío pero sobrecogedor. No existe nada que pueda encerrar el mar, de ahí lo bello y a la vez triste de la foto y de la misma poesía.
Me encanta, simplemente. La forma de expresar la agonía de estar tan cerca y a la vez tan lejos del mar remueve algo en mi interior.
Espero ansiosamente el resto de recuerdos de Santander.
Un saludo, Jorge, y gracias por esta entrada.

Aleda.

Jorge Andreu dijo...

Adela, si te inspira tristeza ver la foto y leer los cuatro primeros versos del poema, imagínate cómo sería la tristeza de José Hierro al recordar el mar y tenerlo tan lejano de sí mismo, más allá, mucho más allá de las rejas de su celda.

Me alegro de que te guste. Si esto te hace acercarte a la obra de Hierro, me encantará el resultado.

Un abrazo.

Jorge Andreu