lunes, 30 de agosto de 2010

Reflejo de la luna en la playa durante una noche de julio

La luna me maúlla pa que yo menee el rabo

Marea, «Venas con humo y palabras»,
en Besos de perro (2002)


Un banco de pétrea resistencia soportaba el peso de mi cansancio. La llanura casi en calma, sólo agitada por una brisa imperceptible y cubierta del frescor de aquella noche de julio, se extendía ante mis ojos, majestuosa, rematada por espumosas olas. Al fondo, entusiasmados, bajo una toalla, escondidos detrás de las tumbonas, se agitaban dos cuerpos que habían llegado a encontrar un punto en común, superado el debate de las caricias en las mejillas. Una cámara de fotos, a mi lado, inmortalizó con su disparo un instante irrepetible por los siglos de los siglos. Y sobre tanta realidad, la luna contemplaba la escena y con su silueta blanca, esplendorosa, como una mujer rociaba de besos a su amante, un dulce mundo diluido en agua salada y empujado a la hermosura por el viento del sur.

Yo me sentí gato por unos minutos, moví el rabo y recibí el maullido de la imponente pandereta, una música celestial, si en algo se distingue el cielo de la tierra, que me envolvió de perfección, de dulzura, hasta que el maldito rugido del teléfono móvil disolvió el acorde de la costa gaditana.


Jorge Andreu

Para Alberto Cancio, mi fiel pirata,
por presentarme a la luna
y hacerme disfrutar de su esplendor.

16 comentarios:

gadi dijo...

El teléfono móvil, gran enemigo de los momentos bellos. La costa gaditana y su belleza son meritorias de estas líneas y de infinitas más. Buen texto.

Jorge Andreu dijo...

Gracias, Adri. La costa gaditana, como dices, merece muchas cosas, muchas, muchas cosas. Y este texto es una pequeña parte de sus pertenencias.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Un momento mágico sin duda. Un momento que inmortalizas y describes de manera exquisita y elegante y..., muy, pero que muy bueno el final, ese móvil incordiando, jajajaja.
Tiene chispa, Jorge, mucha chispa.
Y me gusta la dedicatoria al amigo Alberto, un gaditano resalado de magníficas letras.
Besos alegres y brindo por los dos.

Jorge Andreu dijo...

Gracias, Isabel. Me alegro de que te hayas reído con el final, con esa chispa. Alberto fue quien me presentó a la luna gaditana: "mira justo arriba, a las nubes. Cuando el viento descorra sus velos, la verás a Ella". Le debía este texto, y muchos más.

Un beso, amiga mía.

Jorge Andreu

nykaa dijo...

"se agitaban dos cuerpos que habían llegado a encontrar un punto en común, superado el debate de las caricias en las mejillas" Que bonito...
Nunca he ido por la costa gaditana pero con tu pequeño escrito, es como sí hubiera ido, es más, es como si yo también hubiera estado sentada contigo en ese banco...
Besos.

Jorge Andreu dijo...

Me alegro de verte por aquí, Nyka. La costa gaditana es un lugar propicio al amor (como diría Ángel González), y ya que no la conoces en primera persona, puedes imaginarte la escena sentada allí en el mismo banco. Ojalá tengas oportunidad de ver ese sitio de verdad.

Besos.

Jorge Andreu

AROBOS dijo...

Una escena preciosa la que describes. El mar de Cádiz es una fuente de belleza.

Jorge Andreu dijo...

Compartimos gustos y tierras, Arobos. Una belleza enorme la de las olas gaditanas, ¿verdad?

Alberto Cancio García dijo...

Un momento, un momento... Retomo al fin mi vida "visiting-blogs-cibernética" tras la funesta rachita de exámenes, y ¿qué me encuentro? ¡Que el del Flash eras tú! ¡Jajajaja!
No tengo palabras, hermano. Esto es bastante más grande que yo y no lo merezco, pero no puedo dejar de aceptarlo con mimo. Si no te importa, esta noche se lo daré a la Luna. Y no te preocupes, que ella y yo compartimos apartamento y de su cuarto al mío no hay ni media ola.

Mil gracias, joé. Me dejas un poco cortado, como el café o el césped que pincha, oh, mi amigo. Me encanta la cántiga :)

Jorge Andreu dijo...

Esperaba que leyeras esto pronto, amigo mío. Tú me presentaste a la Luna, yo tenía que hacerle llegar mi gratitud. Te pertenece este texto, al menos como disculpa por cegarte con el flash, jaja.

Un fuerte abrazo.

Jorge Andreu

Ámbar dijo...

vaya, que objetos más inoportunos son los telefonos móviles. Siempre y siempre.

Jorge Andreu dijo...

Ámbar, casualmente esta mañana iba en el autobús y el teléfono móvil ha interrumpido unas cinco veces mi lectura. Suele ser una molestia en los momentos bonitos.

Gracias por comentar.

Jorge Andreu

Alberto Cancio García dijo...

Hay entidades y grupos cibernéticos asociados precisamente con el fin de eliminar el móvil de la vida cotidiana.
Es curioso. Tiran el móvil a la basura y se consuelan unos a otros vía Facebook... :S

Jorge Andreu dijo...

Cosas de la tecnología, qué le vamos a hacer... ¿Por qué crees que sigo escribiendo a mano en un cuaderno?

Alberto Cancio García dijo...

Mmmm, es interesante este tema... ¿Cuál de todas sería la forma menos virtual de Literatura? ¿Es, la Literatura, ya de por sí virtual? ¿En qué se parece Don Quijote al muñequito del MSN?

Jorge Andreu dijo...

Podrías escribir más de una línea sobre el asunto, eso seguro. Podríamos compartir cerveza y literatura en una conversación.